‘The Twilight Zone’: sus 5 mejores episodios

La serie estadounidense se estrenó un 2 de octubre de 1959.

Lo de mezclar ciencia ficción con giros argumentales dramáticos e historias raras y desconcertantes es algo que existe desde hace mucho tiempo. The Twilight Zone es una demostración clara, de una época en que este tipo de relatos era habitual y tenía la Guerra Fría y la alienación como fondos sociales. Algo que sigue siendo bastante aplicable hoy, razón por la que formatos similares siguen surgiendo. Black Mirror podría ser ejemplo más claro, con las nuevas tecnologías como revulsivo. Dejando de lado sus dos revivals, estos son cinco capítulos que justifican su carácter casi mítico.

It’s A Good Life

Un limbo existencial, emociones disparadas de forma continua y pocas explicaciones de por qué hay en esa casa un semidios con forma de niño. El caso es que el drama se abre paso con contundencia en el octavo episodio de la tercera temporada de The Twilight Zone.

Living Doll

Lo de las muñecas con consciencia propia es algo muy clásico. Al fin y al cabo, las posesiones y las revoluciones robóticas están a la orden del día desde hace mucho tiempo. En esta ocasión, Annabelle no es el artefacto endemoniado, sino la madre de la niña a la que este es regalado. Una consecuencia de este capítulo es la parodia de Los Simpsons en que un Krusty intenta acabar con Homer.

Where Is Everybody?

El capítulo que lo empezó todo, aquel 2 de octubre de 1959. Un hombre aparece desmemoriado en una ciudad y comienza a perder la pinza progresivamente. El comienzo de la leyenda y una muestra de lo que estaba por venir.

The Monster Are Due On Maple Street

Una barriada pacífica, perfecta y que representa el ideal de vida americano se ve amenazado por una amenaza desconcertante. Un rugido y un gran brillo que despierta una caza de brujas. Lo paranoico llevado al extremo en uno de los episodios más certeros de The Twilight Zone.

Time Enough At Last

El episodio de la primera época de The Twilight Zone más reconocible. El paraíso en que se transforma el mundo para un ávido lector tras ser el único superviviente a una explosión nuclear se torna en infierno por un pequeño accidente. Una historia muy parodiada, por ejemplo por la serie de Matt Groening Futurama.

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