Adam Sandler: el éxito de la tontería continua

Adam Sandler es una máquina de hacer películas malas. También es un generador imparable de audiencia. Y es que, aunque los metrajes en los que dirige o actúa el estadounidense siempre estén entre los peor valorados de Rotten Tomatoes o Metacritic, los datos que acaba de revelar Netflix demuestran que el público sigue teniendo en Sandler una opción preferente. Los usuarios de la plataforma digital han consumido más de 500 millones de horas viendo películas de Adam Sandler.

Aunque el dato pueda hacer que le explote la cabeza a algún que otro cinéfilo, es incuestionable que el humor absurdo, visual y escatológico de Adam Sandler tiene conquistado al público general. Sus personajes suelen estar al límite de la normalidad, ya por sufrir casos de evidente deficiencia mental, como en Little Nicky, Billy Madison o El Aguador; por no ser capaz de controlar su ira, como en Happy Gilmore o Ejecutivo Agresivo; o por ser un inadaptado social en una eterna adolescencia, algo que se ve claro en Un Desmadre de Padre.

Este triunfo en Netflix viene de la mano de un contrato de larga duración que firmaron la plataforma y el actor, por el que este realizaría películas en exclusiva para la distribuidora. En total el director e intérprete tiene acordados 8 films. The Do-Over, Sandly Wexler y The Ridiculous 6 son los tres que ya ha realizado Sandler para Netflix.

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