Los mejores momentos de los Globos de oro 2017

La gala de los Globos de Oro 2017 estuvo marcada por el fallo con el prompter en el monólogo de apertura de Jimmy Fallon, las críticas a Donald Trump y pequeñas islas de humor. En este último aspecto destaca el vídeo inicial, el gag entre Steve Carell y Kristen Wiig o el videobombing de Ryan Reynolds y Andrew Gardfield.

Tras la alfombra roja comenzó a correr el champán en el hotel Beverly Hilton mientras la gala daba su comienzo. Todo se disponía para conocer a los ganadores de los Globos de Oro 2017. El encargado de dar el pistoletazo de salida fue un acertado y divertido vídeo protagonizado por el maestro de ceremonias Jimmy Fallon. Un La La Land reducido que permitió lucirse entre otros a los chicos de Stranger Things, Amy Adams, Nicole Kidman, Justin Timberlake y Ryan Reynolds.

El buen tino dio paso al desconcierto cuando el teleprompter dejó tirado a Fallon durante el monólogo inicial, lo que aprovechó más adelante para culpar a Mariah Carey del fallo, en referencia al despropósito de la cantante en Nochevieja. Una vez repuesto, estuvo políticamente correcto y algo flojo, sacando alguna carcajada de los asistentes al atacar a Trump en varias ocasiones. Por ejemplo, definió estos Globos de Oro 2017 como “uno de los pocos lugares en los que America sigue respetando el voto popular”. También contestó a las dudas de algunos fans de Juego de Tronos sobre qué hubiera pasado de seguir Joffrey vivo: “en 12 días lo sabremos…”.

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El humor, esporádico, de los Globos de Oro 2017

Con un Jimmy Fallon prácticamente desaparecido, Kristen Wiig y Steve Carell protagonizaron el gag de la noche. Mientras presentaban la Mejor película de animación rememoraron la primera cinta de este tipo que “disfrutaron”. El drama surgió cuando Carell como al salir de ver Fantasía con su padre su madre apareció para pedirle el divorcio. Wiig, luchando para no reírse, narró su experiencia en Bambi, a la que acudió junto a su abuelo el día que murieron sus tres perros. Además, afirmó que fue la última vez que vio a su abuelo. “No hable por dos años”, terminó.

Mientras Ryan Gosling se dirigía a recoger su premio, Ryan Reynolds y Andrew Gardfield se consolaron con un apasionado beso en un auténtico videobombing. La acción que se viralizó al instante. Por su parte Sofía Vergara tuvo un desliz con el idioma y al presentar a las Miss Golden Globe 2017, las hermanas Stallone, la palabra “anual” se tornó en “anal”. Un momento algo desacertado que intentó arreglar sin éxito.

Totalmente espontánea fue la “cobra” del director de La La Land, Damien Chazelle, a la estrella femenina del film, Emma Stone. Cuando esta fue a felicitarle por la consecución del Globo de Oro a mejor guion, uno de los siete que ganó la cinta, el cineasta se giró en el momento justo para besar a su mujer, dejando plantada a Emma.

Discursos a la altura

La línea marcada por Jimmy Fallon, consistente en atizar a Donald Trump, tuvo continuidad a través de dos actores de sobra mordaces, Hugh Laurie y Meryl Streep. El inglés, ganador del galardón a Mejor actor secundario en televisión por El infiltrado, apuntó que posiblemente los Globos de Oro 2017 fueran los últimos. Este vaticinio se debe a que es un acto que “tiene ’Hollywood’, ‘extranjera’ y ‘prensa’ en el título”. Proclamó, irónico, que aceptaba el premio “en nombre de todos los psicópatas billonarios del cualquier lado”.

Meryl Streep, ganadora del premio honorífico Cecil B. de Mille, recogió el guante del inglés e insistió en los elementos que definen los Globos de Oro, que afirmó están entre “los más vilipendiados de América”: Hollywood, la prensa y los extranjeros. Remarcó el carácter multicultural y plurinacional de la industria hollywoodiense durante toda su intervención, poniendo diversos ejemplos. El final, emotivo, estuvo dedicado a Carrie Fisher.

También reivindicativo, Ryan Gosling aportó un inesperado toque feminista a su discurso. Lo hizo poniendo en alza el papel que ha jugado su mujer, Eva Mendes, en su participación en La La Land. Y es que la esposa de Gosling decidió entregarse totalmente al cuidado de su familia mientras el actor se encontraba inmerso en el film, dejando a este libre de toda carga. Gosling afirmó que de no ser así “seguramente habría otro” recogiendo el galardón a Mejor actor de comedia. Una actitud altruista que el propio actor tomará recíprocamente si es necesario y que define para el canadiense lo que significa el matrimonio.

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