Homonimia del fútbol football

La homonimia del fútbol Vol. II: Fútbol Asociación y Rugby

El fútbol vivió en el siglo XIX su etapa decisiva, su adolescencia. Fue una que dio lugar a muchas prácticas en las que golpear un balón era una de las acciones conductivas del juego. Inglaterra fue el epicentro desde el que se desarrollaron los reglamentos principales de las grandes disciplinas futbolísticas: el Football Asociation y el Rugby Football.

Como si de una religión se tratara, los cismas fueron marcando la evolución del fútbol en los territorios primigenios del Imperio Británico. En la anterior entrega se repasaron las formas de fútbol que se dieron en Ultramar e Irlanda. En esta se tocan los derivados principales que sirvieron como modelo para ellos y que, hoy en día, poseen mayor número de seguidores.

Fútbol Asociación

En 1863, el 26 de octubre, se formalizó el cisma entre el Fútbol Asociación y el Rugby Football. 11 clubes y Public Schools londinenses acordaron que hacía falta tener unas reglas comunes si el balompié que jugaban quería prosperar. Las reglas de Cambridge fueron las seleccionadas. Una medida que facilitaría la competición mutua y vertebraría una revolución deportiva que llega hasta hoy.

El órgano original resultante, la FA, es actualmente la Federación Inglesa mientras que la FIFA dirige el camino del fútbol a nivel mundial. Esta se formó en 1904 con el liderazgo de Francia e Inglaterra tardó solo un año en ceder y unirse a ella.

Cuando se dice “fútbol” en la mayor parte del mundo se sobrentiende que se habla de esta práctica deportiva. Ya es parte irremisible de la cultura Europea y Sudamericana, incluso de la de África. También se conoce como “soccer” en los lugares donde otro football es el que prima.

Debido a su condición de fenómeno de masas, los conflictos de interés han calado hondo en el alma de este deporte. Los escándalos han ido desde los amaños hasta las elecciones de sedes mundialistas, pasando por tramas a nivel político.

Un enorme motor económico, este fútbol ha sido capaz de trascender la competición a un nivel que solo se puede ver en las controladísimas competiciones estadounidenses. Con sus claroscuros, esta práctica ha generado derivados que se adaptan a todo tipo de recursos, incluso a las edades de sus participantes, como es el caso del fútbol 7 o el fútbol playa.

Fútbol Sala

El Fútbol Sala es una mezcla de Fútbol Asociación con deportes de salón, como baloncesto o balonmano. En esta práctica no existe el fuera de juego y el carácter táctico es extraordinario, con complicadas estrategias y rotaciones. La técnica se sublima en una disciplina en la que el espacio se reduce al mínimo y cada pase cuenta.

La “política” del Fútbol Sala es complicada. Posee dos organismos soberanos, la FIFA y la Asociación Mundial de Futsal (AMF). La primera ha conseguido hacerse con una cierta hegemonía y atraer a muchas federaciones nacionales importantes, como la española y la brasileña. La AMF, por su parte, tiene su feudo en Sudamérica y Asia, aunque ha atraído a algunas europeas.

Esto ha llevado a que existan competiciones duplicadas a casi todos los niveles, como mundiales y competiciones continentales. Un cisma cuya resolución ayudaría a que el Fútbol Sala diera el paso al siguiente nivel, a pesar de ser un deporte totalmente consolidado.

Rugby Union

El Rugby Union o Rugby a 15 es quizá la forma más conocida de este deporte. Hay que remontarse a 1895 para conocer sus orígenes. En aquel año, las diferencias en la conceptualización de esta práctica, concretamente respecto al concepto de si debía permitirse el cobro de dinero por jugarlo, llevaron al cisma entre Union y League.

El primero optaba porque el Rugby fuera amateur, algo que logró mantener hasta los años noventa del pasado siglo. El segundo, apoyado por las clases bajas que no podían permitirse faltar a las fábricas por motivos deportivos sin percibir una contraprestación, abogaba por profesionalizarlo. El marcado carácter clasista de la sociedad inglesa hizo el resto, con el resultado de dos deportes que hoy en día son considerados distintos.

La hegemonía hoy en día ha caído del lado del Rugby Union, hoy dirigido por la World Rugby. Cuenta con muchos más afiliados y con unos ingresos bastante mayores, el advenimiento del profesionalismo le dio alas a esta forma de football. Con quince jugadores por equipo, la caballerosidad se hizo parte de este deporte. Desde las universidades se fue expandiendo por el mundo no británico.

El campo es sustancialmente mayor que el de su hermano. Dividido en dos zonas principales simétricas, una por equipo, las líneas de 22, de 5 y de ensayo componen las distintas subzonas del terreno de juego. El árbitro es una figura respetada e incontestable bajo riesgo de expulsión, momentánea o definitiva.

La competición es continua en el rugby. Cada posesión se lucha con continuidad en los rucks y maul. Si el balón es pateado fuera de campo, lo más habitual es que las torres de la touche lucharán por recuperar el oval. La melé, la jugada más característica del Rugby, dividirá a los jugadores entre aquellos que entran, delanteros, y aquellos que se quedan fuera, tres cuartos.

En la actualidad, el Rugby Union es un ejemplo de deporte profesional en continua evolución, como demuestran sus reglas cambiantes y la admisión de la tecnología en el arbitraje. Los modelo de entrenamiento de alto rendimiento han motivado un nuevo nivel en la combinación de estética y brutalidad sublimada por los All Blacks. Mundial y VI Naciones dan rienda suelta a rivalidades que, hasta el momento, han permanecido en un ámbito bastante sano. Como cuando Gales eliminó en 2015 a Inglaterra de su propio mundial.

España tiene un largo camino que recorrer, aunque las chicas han destacado tanto en el Union como en el Rugby a 7, una adaptación dinámica del juego legislada también por el World Rugby.

 

Rugby League

El origen del Rugby League ya ha sido descrito más arriba. Esta variante que buscaba la remuneración para sus jugadores y que en un comienzo era similar al Rugby Union, ha acabado siendo un deporte totalmente distinto.

Aunque en general cuenta con una posición secundaria en la mayoría del planeta, ha encontrado un nicho que le ha permitido subsistir. Así, posee gran cantidad de seguidores en Australia y es el deporte nacional de Papúa Nueva Guinea.

Su campo es más pequeño que el de su hermano, algo que se adapta a su número menor número de jugadores, 13. Sin embargo, la diferencia más clave en el juego se da con respecto a las disputas de posesión. Con una regla similar a la de los downs del Futbol Americano y Fútbol Canadiense, tras seis placajes el oval cambia de equipo. La melé tiene menos peso y competitividad y los rucks no existen, estando la defensa obligada a dar espacio al atacante al reactivar el juego, 10 metros.

Respecto a la puntuación, los ensayos valen 4 puntos, las conversiones 2, las patadas tras infracción 2 y los drops 1. De esta forma, el dinamismo se fomenta y se dirige hacia una producción deportiva más profesional, más dedicada al espectáculo público. Su órgano directivo es la Rugby League International Asociation.

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