Cine y TV

Cine y TV

75 ANIVERSARIO El otro John Wayne, Gacy, más conocido como Pogo el Payaso Asesino

El 17 Marzo 2017 13:38 por Javier Retuerta
  • 1

    John Wayne Gacy, el Payaso Asesino, caracterizado como Pogo. | Twitter

John Wayne era el western clásico hecho persona. Oír ese nombre supone recordar escenas de zafarranchos de combate, de indios y vaqueros. Un Walker a la antigua. Sin embargo hay otro personaje con ese nombre que destaca en la historia estadounidense, uno mucho más tenebroso. John Wayne Gacy, conocido por ese segundo apellido o por el sobrenombre de Pogo el Payaso Asesino, fue un asesino en serie que mató a 33 chicos jóvenes o adolescentes antes de ser detenido. Una razón de peso para desconfiar de esos personajes pintados y de nariz roja.

Las series de televisión y las películas llevan tiempo usando una de las fobias más irónicas que existen: la coulrofobia o miedo a los payasos. Así, versiones siniestras de este tipo de personajes han recorrido tramas acuchillando y masacrando. Desde la forma Pennywise del It de Stephen King o los Payasos Asesinos del Espacio Exterior, su presencia es sinónimo de horror. Pero en la realidad hubo un homicida cuya característica principal era su querencia por convertirse en Pogo, un “clown” a la americana.

Gacy se transformaba en payaso para divertir a los niños en actos comunitarios. De hecho, pese a haber sido sentenciado por abusos a menores en el 68, antes de convertirse en asesino en serie, era un respetado miembro de su entorno. Tanto que llegó a hacerse una foto con la Primera Dama Rosalyn Carter, con el beneplácito del servicio secreto estadounidense, gracias a su labor como vocal de mesa del Partido Demócrata.

Como el auténtico Payaso Asesino, John Wayne Gacy desarrolló su labor entre 1972 y 1978, matando como mínimo a 33 jóvenes hombres para satisfacer sus fílias, provocadas por una infancia repleta de abusos paternos y una homosexualidad reprimida. Ataba a sus víctimas, todas hombres, las ahogaba durante horas en las que convulsionaban. Mientras tanto abusaba de ellos. Un método para el que usaba un dispositivo inspirado en otro asesino en serie, Dean Corll, responsable de los asesinatos en masa de Houston ocurridos unos años antes.

El Payaso Asesino en la cultura

Su terrible historia le ha permitido ser protagonista de varias películas tan malas como el propio John Wayne Gacy. Entre ellas destaca Gacy, en 2003. Una cinta de serie B con penosas críticas en las que se cuenta cómo el asesino en serie combinaba sus labores como Pogo con el asesinato, la violación y la pederastia. Una producción tan mediocre que haría gracia si no estuviera basada en hechos reales.

El hecho de que el Payaso Asesino enterrara a 29 de sus víctimas en su casa, 26 en el sótano, motivó el film paródico Paranormal Entity 2: Gacy House. Copia de Paranormal Activity 2, explota lo maldito del lugar así como el carácter desquiciado de John Wayne Gacy.

El personaje de Gacy es el principal reclamo de The Last Victim, libro de 1999 en el que el abogado criminalista Jason Moss relata su experiencia al tratar con cinco asesinos en serie. Una relación epistolar y telefónica en la que el Payaso Asesino consiguió destrozar psicológicamente al abogado. De ahí el nombre, “la última víctima”. Esta historia fue llevada al cine en Dear Mr. Gacy, Moss no fue el único al que el comportamiento de Gacy fascinó. La Doctora Helen Morrison consiguió que le cedieran su cerebro para realizar un estudio fisiológico que no llevó a conclusiones importantes.

La vida de John Wayne Gacy acabó en 1994. En un penal de Illinois el Payaso Asesino recibió las 12 penas de muerte a las que fue condenado. Un acto complicado ante la ineptitud de los funcionarios, que provocó la solidificación de los agentes químicos que debían matarle. El viaje al infierno de Pogo se extendió hasta los 18 minutos. William Kunkle, fiscal en el caso y testigo de la ejecución, afirmó que tuvo “una muerte mucho más fácil que sus víctimas”. El caso es que parece que Pogo el Payaso Asesino murió sin arrepentirse de nada, siendo un rumor que sus últimas palabras fueron “¡Bésame el culo!”. De momento, por suerte, a nadie se le ha ocurrido crear una ficción en la que ambos John Wayne se enfrenten. De momento.

He olvidado mi contraseña

Los campos marcados con * son obligatorios
Tu email nunca será publicado.
Los campos marcados con * son obligatorios
Tu email nunca será publicado.
Los campos marcados con * son obligatorios
Tu email nunca será publicado.
Una vez registrado podrás escribir tus comentarios.